Cuando se habla de duelo no solo se refieren a la muerte de un ser querido, sino también a saber afrontar el proceso de separación de esa figura. La ruptura de un vínculo, no solo es llorar por lo que está sucediendo en realidad, sino por todo cuanto ha existido y por todo cuanto hubiese podido existir.

En el duelo siempre se debe considerar la calidad  de la relación que se tenía con la persona, las veces en las que se reactivan la tristeza y la angustia. Y es en el apego en donde vendrán sobre todo sentimientos de inseguridad, pues significa perder a alguien que cubría las necesidades, considerado como apoyo, quien resolvía dudas y posiblemente ofrecía consuelo ante otras perdidas.

 

¿Dónde hay apego?

Siendo el apego la creación de un vínculo intenso en donde se está seguro de que la otra persona protegerá, brindara lo que se necesita y será incondicional, lo observamos en la infancia en la relación padres o cuidadores y niños, pero esto puede ir cambiando a lo largo de la vida, entre parejas por ejemplo y no necesariamente tendrá que ver con el amor.

En los niños el apego se relaciona con asegurar la supervivencia, esto trae consigo la formación de autoestima, el apego crea una comunicación emocional privilegiada así como el refugiarse en situaciones de angustia o confusión para sentirse seguro.

En adultos, las relaciones de apego entre parejas (por ejemplo) al encontrar refugio en la otra persona cuando hay momentos de tristeza, angustia y  malestar. Es una forma de ver o explorar el mundo desde el otro, poniendo la salida de seguridad  solo por la existencia de esa persona y no de sí mismo.

La teoría del apego, propuesta por John Bowlby, es una teoría del desarrollo que se ocupa de los vínculos de apego a lo largo de toda la vida. Esta teoría plantea una conceptualización del duelo distinta a la clásica de Freud. Según Bowlby, el duelo ante una pérdida está relacionado con los vínculos afectivos estrechos que establecemos.

El apego es el punto clave de todo proceso de duelo. A lo largo de nuestra vida vamos a experimentar distintas pérdidas y el dolor de la pérdida vendrá determinado por el vínculo afectivo previamente construido. Las vicisitudes del duelo normal y patológico en las distintas etapas de la vida desde la infancia a la adultez, así como los distintos tipos de duelo por pérdida del cónyuge, de los padres, de un hijo y las condiciones facilitadoras y los factores de riesgo para la elaboración del duelo son inherentes y forman parte de la estructura básica de la teoría.

El impacto que puede producir la desaparición de un ser querido y la dificultad para establecer un nuevo estado de equilibrio físico, psicológico y social, da idea de lo poderoso de los vínculos de apego. De cómo elaboremos el duelo va a depender que podamos seguir enfrentando la vida con la mirada puesta en el futuro, sintiendo el presente y dejando atrás el pasado.

Sugerencias sobre cómo manejar el apego en el duelo:

 

 

 

 

 

Puedes considerar las siguientes técnicas para manejar el apego y fomentar el desapego:

 

 

 

 

 

¿Cómo puedes practicar el desapego?

 

 

 

 

 

 

 

 

Durante el proceso de organización del duelo, en este caso habrá sentimientos de abandono más intensos pero también se pueden desarrollar nuevas habilidades de afrontar, y poder llegar a un proceso de adaptación.

Habrá quienes por su historia, su infancia, vuelva a crear un vínculo de apego ahora con otra persona, o quienes comiencen a conocer y desarrollarse con seguridad propia, siempre será importante acudir a un experto y aceptar el apoyo de los demás.