El duelo es una de las experiencias más duras por las que puede pasar un ser humano a lo largo de su vida. Aunque muchas personas lo asocien a la muerte, este fenómeno también puede ocurrir cuando nos rompen el corazón o cuando perdemos un trabajo después de muchos años en el mismo puesto; se produce, en general, en las situaciones en las que ocurre algo que interpretamos como una pérdida.
Sin duda, superar el duelo es complicado, por lo que la persona debe ir pasando una serie de etapas para volver a estar bien. Es una experiencia muy dolorosa y cada persona tiene una forma personal de vivirlo. Asimismo, existen varios tipos de duelo, por lo cual es complicado hablar de una secuencia de acciones a realizar para asimilar esta experiencia del mejor modo posible.
¿Cuáles son los tipos de duelo que hay? A continuación puedes encontrar los diferentes tipos de duelo.
1. Duelo anticipado.
El duelo anticipado es aquel que se da antes de que la muerte haya ocurrido. Es habitual cuando se diagnostica una enfermedad que no tiene cura. El proceso de duelo es el habitual, lo que la persona experimenta diversos sentimientos y emociones anticipatorios que le prepararán emocional e intelectualmente para la inevitable pérdida.
El duelo anticipado es un proceso de duelo prolongado, no tan agudo como el resto, dado que cuando llega la muerte se suele experimentar, en parte, como algo que da calma.
2. Duelo normal.
Se da cuando la pérdida es natural y esperada, como la muerte de un familiar anciano. La persona pasa por varias etapas, como negación, ira, negociación, depresión y aceptación. El duelo normal suele durar entre 6 meses y 2 años.
3. Duelo sin resolver.
El duelo sin resolver, como su nombre indica, significa que la fase de duelo sigue presente. Sin embargo, suele denominarse así al tipo de duelo que sucede cuando ha pasado cierto tiempo (entre 18 y 24 meses) y todavía no se ha superado.
4. Duelo crónico.
El duelo crónico también es una clase de duelo sin resolver, que no remite con el paso del tiempo y que dura durante años. También se denomina duelo patológico o duelo complicado. El duelo patológico puede darse cuando la persona es incapaz de dejar de revivir de forma detallada y vívida los sucesos relacionados con la muerte, y todo lo que le ocurre le recuerda esa experiencia.
5. Duelo ausente.
Este tipo de duelo hace referencia a cuando la persona niega que los hechos hayan ocurrido. Por tanto, es la etapa de negación, en la que el individuo sigue evitando la realidad pese a haber pasado mucho tiempo. Es decir, la persona ha quedado estancada en esta fase porque no quiere hacer frente a la situación.
6. Duelo retardado.
Es similar al duelo normal, con la diferencia a que su inicio se da al cabo de un tiempo. Suele ser parte del duelo ausente, y también recibe el nombre de duelo congelado. Suele aparecer en personas que controlan sus emociones en exceso y se muestran aparentemente fuertes. Por ejemplo, una persona que tiene hijos y debe mostrarse entera.
El duelo retardado suele darse cuando la persona que lo sufre, en un primer momento, debe hacerse cargo de muchas cosas que requieren su atención inmediata, como por ejemplo el cuidado de una familia.
7. Duelo inhibido.
El duelo inhibido se produce cuando hay una dificultad en la expresión de los sentimientos, por lo que la persona evita el dolor de la pérdida. Suele venir asociado a quejas somáticas. Las limitaciones de la personalidad del individuo le impiden llorar o expresar el duelo. A diferencia del duelo ausente, no es un mecanismo de defensa.
8. Duelo desautorizado.
Este tipo de duelo ocurre cuando el entorno que rodea a la persona no acepta el duelo de ésta. Por ejemplo, cuando transcurrido un tiempo largo la familia le reprocha a la persona que siga en duelo. Ésta reprime los sentimientos de cara a la familia, pero internamente no lo ha superado.
Muchas veces, este tipo de duelo se da cuando la persona que murió o se marchó para siempre llevaba asociado un estigma y se encontraba excluida, al menos para el entorno cercano de la persona que lo sufre (por ejemplo, su familia). Expresar duelo puede llegar a ser un acto simbólico que subvierta ciertas ideas políticas y sociales. Por ejemplo, si la persona ausente era la pareja homosexual de alguien y la familia no aprueba este tipo de relaciones.
9. Duelo distorsionado.
El duelo distorsionado se manifiesta como una fuerte reacción desproporcionada en cuanto a la situación. Suele ocurrir cuando la persona ya ha experimentado un duelo previo y se encuentra ante una nueva situación de duelo.
Por ejemplo, puede haber experimentado la muerte de un padre, y al morirse un tío, revive también la muerte de su padre, lo que le lleva a una situación mucho más intensa, dolorosa e incapacitante.
Estos son algunos de los tipos de duelo que existen, pero hay muchos más. Cada persona vive el duelo de forma única y personal, dependiendo de su personalidad, su historia, su cultura y su relación con lo perdido. Lo importante es reconocer y expresar las emociones que se sienten, buscar apoyo y ayuda si se necesita y respetar el propio ritmo y proceso de duelo.





