Conectando con el amor en medio del duelo

Es probable que, en más de una ocasión, hayas oído hablar de la autoestima, es decir, que el amor más grande es el que se encuentra en nuestro interior, así que nos gustaría dedicar un tiempo a ver detenidamente cómo y por qué funciona la autoestima.

Puede que te estés preguntando por qué queremos hablar de amarnos a nosotros mismos en una lectura que trata de la pérdida. Es cierto que debemos de reconocer nuestra tristeza y soledad y aprender a respetarlas, pero además de eso existe un tremendo vacío que va más allá de la vacante que ha dejado la otra persona. Ese dolor puede causar tanto, sino más, sufrimiento como el duelo por la pérdida. El vacío abrumador no se debe a que la otra persona se haya marchado, sino a la falta de amor que sentimos después que se va.

Imagínate en un depósito enorme: si tu depósito está completamente vacío y llega alguien que lo llena de afecto y ternura, sentirás que ha llegado un amor increíble a tu vida. No obstante, tu dependencia también será tremenda, porque tu depósito experimentará espectaculares subidas y bajadas de nivel con los altibajos de la relación. Cuando ese ser amado se va, te puedes sentir vacío y ese tipo de vacío es desolador.

Pero ¿y si tu tuvieras una gran reserva de amor? ¿Y si cuando apareciera otra persona en tu vida sólo aportara más? ¿Hasta qué punto serían distintas las relaciones? El duelo es un indicador que te permite darte cuenta de cómo lo estás haciendo.

Cuando estamos pasando un duelo es bastante habitual creer que nuestro amor se fue con la persona que ya no está y que ahora estamos vacíos. Pero nosotros queremos recordarle en su pérdida que el amor que sintió todavía está en su interior, preparado y a la espera. La próxima persona que se presente en tu vida no lo hará para encontrar ese amor en su nombre, sino para que tú seas capaz de experimentarlo cuando estés realmente receptivo.

Todo el amor que necesitas está dentro de ti. Que las otras personas solo te  recuerden el amor profundo que hay en tu interior.

Entender que el duelo es una etapa natural por la que tarde o temprano vamos a pasar; que internamente tenemos las herramientas para rehacernos, pero necesitamos saberlas usar; que si logramos procesarlo, saldremos de él siendo mejores. “Una persona jamás vuelve a ser la misma tras un duelo realmente de amor. Si lo hace bien, se vuelve más compasiva, lo banal le importa menos, le da más importancia a lo trascendental. Pero si no acaba de resolverlo, queda inundada por emociones que la pueden dominar”.

Si todavía te repites frases como “no soy capaz de vivir sin esta persona”, “no volveré a ser feliz jamás” o “fue por mi culpa que murió”, si sigues sin poder conectarte con lo que eras antes y con lo que hacías habitualmente en tu vida, quizás sea momento de parar y buscar ayuda. “Solo quien tiene presente la existencia de la muerte avanza en la verdad”

El camino del duelo, es un camino difícil de transitar. Pero es un camino que si se recorres bien, te a llevar a una vida llena de amor y aprendizajes.

Imagen de Hulda Tovar

Hulda Tovar

Tanatóloga
Mentora de Duelo

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Soy Hulda Tovar

Mentor de tanatología y mindfulness en procesos de duelo.

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