Vives en el cielo y en mi corazón.
Mi primer hijo Emmanuel David. Nació en Enero 2016, y levantó su vuelo al cielo en Abril 2016.
Luego de su partida me sentí totalmente frustrada, deprimida y desconcertada, ya que fué una muerte repentina, mi mente se enfermó totalmente, por ello asistí a terapias mucho tiempo hasta llegar a la aceptación.
Al principio de la tormenta no podía ver nada, nada tenía sentido, sólo consideraba la muerte para no sufrir y estar con mi hijo. Me sentí culpable hasta que ese dolor se transformó en Amor y me pude perdonar a mí misma, ahora veo la vida de otra manera, aprendí a valorar más el tiempo, las personas que me rodean, a reír y abrazar más.

Nuestro Ángel fué un pedacito de Dios que tocó mi vida para recordarme que nunca he estado sola. Emmanuel, su nombre significa: Dios con nosotros. Y cada vez que te recuerdo, también recuerdo que Dios sigue estando aquí.
La vida muchas veces no es como deseamos. Y las circunstancias de la vida nos quitaron la oportunidad de tenerlo en nuestros brazos, de verlo crecer y transformarse en lindo príncipe. Sólo hay una cosa que las adversidad no te puede quitar: el gran amor que sientes por tú ser querido.
Ese mismo amor por el cual lloré, se ha transformado en belleza y sanidad. Mientras tenga vida, este amor seguirá vivo dentro de mi corazón y siempre serás parte de mi familia.

¿Cómo pude sanar?
1. Viviendo sin prisa las 5 etapas del duelo.
2. Permitiendome llorar y vivir mi proceso.
3. Aceptando ayuda profesional y mucha gente que es medicina pura.
4. Perdonandome a mí misma.
5. Perdonando a los médicos y familiares que tomaron con ligereza mi insistencia de que algo le pasaba al bebé.
6. Aceptando las recomendaciones de mis terapeutas y leyendo mucho sobre este proceso.
7. Reincorporandome a la vida poco a poco, al trabajo, a la música y al hogar, muy lento, sin presionarme, dandome mi tiempo.
8. No callandome nada, mi esposo se convirtió en mi mejor amigo. Nos tuvimos que perdonar el uno al otro, porque ya casi nos divorciamos. El 80% de las parejas después de la muerte de un hijo se separan.
9. Decidiendo recordar y llevar dentro de mí a mi hijo, decidiendo ayudar a otros en su memoría y en su honor. Todavía nos queda mucho por hacer.
10. Creyendo que vendrían tiempos de inmensa felicidad para mí, donde volvería a reir de verdad, en honor a la memoria de mi hijo.
¡Emmanuel te Amo y siempre te amaré
Mil colores life es una comunidad que propone acompañamiento a personas en procesos de duelo, depresión, ansiedad, culpa y estrés mental. ¡Si se puede volver a comenzar!





